No es un título de una foto o un título de coña, es lo que me dijo un individuo el domingo por la mañana mientras hacía fotos por mi barrio.
Estaréis pensando que le hice fotos a el; nada mas lejos de la realidad: estaba haciendo fotos de paisaje, paisaje urbano, etc.. tampoco penséis que hubo una discusión previa, un acaloramiento.. empezó a llamarme a gritos, me acerqué y me dijo que estaba haciendo fotos a su casa y que no tenía su permiso y a continuación, ni corto ni perezoso, me soltó la frase del título.
Ignorando las amenazas y no queriendo echar leña al fuego poniéndome chulo (temiendo por la integridad de mi cámara además de la mia), le pregunté cual era su casa para ver qué fotos quería que borrase, pero ni caso: -¡Que borres las fotos!- seguía repitiendo. También intenté mostrarle las imágenes para que viera que no había fotografiado su casa, pero ni siquiera quería verlas. Al final conseguí que mirase algunas fotos, la mayoría eran naturaleza y parece que se calmó un poco. Le enseñé una foto del camino a lo largo, donde tampoco se veía su casa, apenas se adivinaba la entrada entre los setos. -Todo eso es mio, toda esta zona es mia. Bórralas.- Así que viendo que era una persona con ninguna disposición a razonar, empecé a tocar la cámara simulando que borraba las fotos, me dio una palmadita en la espalda y se fue.
Os dejo las fotos para que veáis la "vulneración de intimidad". Las únicas fotografías que podrían ser su casa son: la nº12, foto de un palo en una alambrada con el fondo desenfocado y la nº15, una puerta sobre una pared amarilla. El resto de edificaciones que podeis ver son: un instituto al final de un extremo del camino y un restaurante abandonado, al que corresponden las imágenes del edificio con pintadas, la verja con el pajarillo posado y el sombraje del parking. Y la reja oxidada da a campo abierto.
Siempre he leído/escuchado que, incluso haciendo foto de calle, con una sonrisa por delante, educación y predisposición no vas a tener problemas. Pero siempre existe una posibilidad remota de toparte con un auténtico cafre. No se si será casualidad, pero en siete años y medio con Aps-C no había tenido ni un solo problema y ha sido estrenar una réflex y mira por donde.
Las fotos se tomaron con la Nikon Df y el Nikkor 85mm f/1.4 AF-D
No sabía si publicarlo en La Verdulería pero, al incluir fotos, he creído que podía ser apropiado meterlo aquí y de paso sirve de post fotográfico.
Estaréis pensando que le hice fotos a el; nada mas lejos de la realidad: estaba haciendo fotos de paisaje, paisaje urbano, etc.. tampoco penséis que hubo una discusión previa, un acaloramiento.. empezó a llamarme a gritos, me acerqué y me dijo que estaba haciendo fotos a su casa y que no tenía su permiso y a continuación, ni corto ni perezoso, me soltó la frase del título.
Ignorando las amenazas y no queriendo echar leña al fuego poniéndome chulo (temiendo por la integridad de mi cámara además de la mia), le pregunté cual era su casa para ver qué fotos quería que borrase, pero ni caso: -¡Que borres las fotos!- seguía repitiendo. También intenté mostrarle las imágenes para que viera que no había fotografiado su casa, pero ni siquiera quería verlas. Al final conseguí que mirase algunas fotos, la mayoría eran naturaleza y parece que se calmó un poco. Le enseñé una foto del camino a lo largo, donde tampoco se veía su casa, apenas se adivinaba la entrada entre los setos. -Todo eso es mio, toda esta zona es mia. Bórralas.- Así que viendo que era una persona con ninguna disposición a razonar, empecé a tocar la cámara simulando que borraba las fotos, me dio una palmadita en la espalda y se fue.
Os dejo las fotos para que veáis la "vulneración de intimidad". Las únicas fotografías que podrían ser su casa son: la nº12, foto de un palo en una alambrada con el fondo desenfocado y la nº15, una puerta sobre una pared amarilla. El resto de edificaciones que podeis ver son: un instituto al final de un extremo del camino y un restaurante abandonado, al que corresponden las imágenes del edificio con pintadas, la verja con el pajarillo posado y el sombraje del parking. Y la reja oxidada da a campo abierto.
Siempre he leído/escuchado que, incluso haciendo foto de calle, con una sonrisa por delante, educación y predisposición no vas a tener problemas. Pero siempre existe una posibilidad remota de toparte con un auténtico cafre. No se si será casualidad, pero en siete años y medio con Aps-C no había tenido ni un solo problema y ha sido estrenar una réflex y mira por donde.
Las fotos se tomaron con la Nikon Df y el Nikkor 85mm f/1.4 AF-D
No sabía si publicarlo en La Verdulería pero, al incluir fotos, he creído que podía ser apropiado meterlo aquí y de paso sirve de post fotográfico.
