"El instante decisivo" de Cartier-Bresson. Y si hay que esperar, se espera. O, como dicen en mi tierra, hambre que espera hartura, no es hambre ninguna. Por ello siempre he mantenido que la fotografía de calle, (o urbana, como queráis) ha de ser muy meditada: elección del lugar, la hora, por la luz que pueda haber, la observación del entorno para detectar mejores zonas... y muchas consideraciones más. Y después mucha paciencia hasta que se den las circunstancias que se pretenden fotografíar, y todo ello, por supuesto con un margen de improvisación, debido a las características de esta modalidad de fotografía.