Ribera del Jarama

gimenosaiz

Fujista Participante
¡Buenas tardes!

«Describiré brevemente y por su orden estos ríos, empezando por Jarama: sus primeras fuentes se encuentran en el gneis de la vertiente Sur de Somosierra, entre el Cerro de la Cebollera y el de Excomunión. Corre tocando la Provincia de Madrid, por La Hiruela y por los molinos de Montejo de la Sierra y de Prádena del Rincón. Entra luego en Guadalajara, atravesando pizarras silurianas, hasta el Convento que fue de Bonaval. Penetra por grandes estrechuras en la faja caliza del cretáceo —prolongación de la del Pontón de la Oliva, que se dirige por Tamajón a Congostrina hacia Sigüenza. Se une al Lozoya un poco más abajo del Pontón de la Oliva. Tuerce después al Sur y hace la vega de Torrelaguna, dejando Uceda a la izquierda, ochenta metros más alta, donde hay un puente de madera. Desde su unión con el Lozoya sirve de límite a las dos provincias. Se interna en la de Madrid, pocos kilómetros arriba del Espartal, ya en la faja de arenas diluviales del tiempo cuaternario, y sus aguas divagan por un cauce indeciso, sin dejar provecho a la agricultura. En Talamanca, tan sólo, se pudo hacer con ellas una acequia muy corta, para dar movimiento a un molino de dos piedras. Tiene un puente en el mismo Talamanca, hoy ya inútil, porque el río lo rehusó hace largos años y se abrió otro camino. De Talamanca a Paracuellos se pasa el río por diferentes barcas, hasta el Puente Viveros, por donde cruza la carretera de Aragón-Cataluña, en el kilómetro diez y seis desde Madrid…»
Aunque es, según Ferlosio, la mejor página de toda la novela [El Jarama], se trata de una cita casi textual de la Descripción física y geográfica de la Provincia de Madrid de don Casiano de Prado (Imprenta Nacional, Madrid, 1864, páginas 10 y 11)
Me chifla, «[…] el río lo rehusó hace largos años y se abrió otro camino» …

Hay unos 60 kilómetros desde el cerro Cebollera hasta estas riberas del río a su paso por Talamanca. Son riberas en las que se observan los efectos de las crecidas: árboles caídos, troncos partidos, remolinos de fronda y limo … un paisaje muy goloso para el fotógrafo aficionado en el que, además, encuentra refugio el majestuoso puente romano, «hoy ya inútil», al que se refería don Casiano. Inútil … uf.

Un canal , esa «acequia muy corta», parece un arroyo bajo el puente …


La chopera que da refugio al puente es un golosina de luces, sombras, texturas … y fugas


Casi parece la nave lateral de una catedral con sus bóvedas de arista tejidas con ramas esqueléticas …


Y por fin encontramos el río. Las crecidas no son infrecuentes y desde luego son impetuosas …


… se llevan el limo y la tierra de las orillas, destapando las someras raíces de los árboles más cercanos …


… que en primavera cubrirán las lindes del río con una fronda espesa …


En fin, una pena pero este maravilloso paraje ya no existe. El río y su puente sí, pero no la arboleda, mi golosina de luces, contrastes y texturas.

Todas las fotos:
Chamonix F1 : Schneider 90mm f/8 Super Angulon
Foma 100 : HC-110 1+63


¡Saludos!
Antonio
 
Atrás
Arriba