Fujifilm X100V: características y análisis

La Fuji X100V es la quinta generación de una línea de cámaras compactas de culto, considerada la esencia misma de la Serie X. Aunque algunos especulaban con un mero upgrade de sensor/procesador, lo cierto es que el cambio es muchísimo más sustancial y no exageramos al decir que con este lanzamiento se marca un antes y un después en esta dinastía… Atrás quedaron las pantallas fijas convencionales, la clásica cruceta D-Pad, la desprotección contra polvo/agua y un objetivo con una fórmula óptica inmutable desde la primera X100, lanzada allá por 2011. Con la llegada de la X100V llega una pantalla abatible con funciones táctiles, la desaparición de la cruceta, el sellado contra condiciones adversas y una óptica mejorada con una lente asférica adicional.

Fujifilm X100V

Otras características que “lo rompen” son su visor híbrido con mejores prestaciones tanto en el panel electrónico como en la visualización puramente óptica, un aumento importante del rendimiento y de la eficiencia energética, el vídeo en 4K, la conectividad Bluetooth y una ristra innumerable de pequeñas mejoras y nuevas funcionalidades que hacen de la Fujifilm X100V una herramienta extraordinaria para el fotorreportaje, la street photography, la fotografía documental y de viajes, por citar varios campos donde la línea X100 se ha desenvuelto como pez en el agua.

Algo malo tenía que tener porque su precio de salida se dispara a los 1499€ -cien euros más caro que el de la X100F en su momento- justificados por el rediseño de su objetivo, el encarecimento de su construcción y la adición de nuevos componentes electrónicos. Llegará al mercado a finales de febrero de 2020.

La cámara por fuera

La Fuji X100V es una cámara preciosa, aunque eso no es ninguna novedad… A pesar de que su estética se mantiene bastante fiel a la original, su diseño es algo más liso y sobrio que el de su antecesora y sus aristas menos redondeadas, lo cual acentúa su aspecto de bloque metálico. Tanto la parte superior como inferior están construidas en aluminio y acabadas en un recubrimiento satinado de «alumite» que le da un toque brillante con una elegancia particular.

De esta parte superior destacamos el nuevo mecanismo de bloqueo del dial ISO empotrado. Subiendo y haciendo click en la ruedecita, podemos seleccionar la sensibilidad deseada sin tener que tirar del dial para arriba, haciendo el giro muchísimo más ligero y rápido. Una gran mejora de usabilidad.

Un sellado con «truco»

Por primera vez en la línea X100, todo el cuerpo de la X100V está sellado contra polvo y salpicaduras. No obstante, la óptica tiene partes móviles que han sido imposibles de aislar con el actual diseño: sólo se completa el sellado del conjunto acoplando el portafiltros LH-X100 a la óptica y enroscando un filtro protector de 49mm.

Un rediseño de controles polémico

La cruceta D-Pad ya no está. Fujifilm lo vende como una ventaja, como un minimalismo de botonería que simplifica el control de la cámara. Habrá muchos en desacuerdo con este punto de vista, pero a ellos sólo les queda resignarse a unas líneas de diseño generalizadas en toda la Serie X. 

En la práctica, si no contamos con las funciones táctiles de la pantalla, perdemos dos botones físicos configurables. Las opciones de ajuste personalizado siguen siendo muy altas y suficientes para cualquier usuario avanzado. En el caso que no nos lleguen con los botones físicos, no queda otra que utilizar uno de los deslizamientos de la pantalla para asignar la función que echamos en falta. Personalmente, suelo”virtualizar” funciones menos frecuentes como la conexión WiFi o el cambio de modo de simulación de película, y me va bien…

Pantalla abatible y visor mejorado

Mirar por el visor de la X100V es un auténtico placer. No me he prodigado mucho con el visor óptico de ninguna cámara por lo que no soy capaz de ver un cambio significativo en este aspecto. Los de Fuji afirman que la X100V abarca un 98% del encuadre.  Sí que se nota la mejora del visor electrónico frente al de la X100F: su resolución escala a los 3,69 millones de puntos y el panel pasa a ser OLED. Las escenas se ven más contrastadas, con colores más vivos y con un detalle excepcional, sin lag alguno,  tanto en interior como en exterior.

Más allá del cambio de procesador y sensor, considero que la novedad absoluta de la X100V es esta pantalla abatible. Nueve años después de la salida de la X100, el equipo de diseño se atreve a meter mano a la pantalla fija atendiendo a la demanda de muchos fujistas, entre los que me encuentro yo mismo.

Y ya lo sé: habrá muchos fujistas que dirán: ¡herejía! ¡anatema! ¡La pantalla fija es pasado, presente y futuro! Lo siento, chicos, ojalá hubiese una edición «pantallafijista» para contentar a todos pero esto es lo que hay. Sea como sea, os animo a examinar las formas de la parte trasera de esta X100V. Si no te fijas muchisísimo y no tocas nada, el boque perfecto del diseño de la X100V permanece inalterado e inperturbable por la atrevida abatibilidad.

Aunque el tamaño de la pantalla se mantiene idéntico, sube la resolución de 1,04 millones de puntos a 1,62 millones de puntos. Al igual que las últimas cámaras de Fuji, adquiere funcionalidad táctil para visualizar fotos deslizando el dedo, enfocar pulsando en un punto de la pantalla y ofreciendo las «touch functions» o deslizamientos de función configurables.

Nuevo esquema óptico

Objetivo 23mm X100V

El diseño óptico de la Fuji X100V experimenta un rediseño optimizado para el sensor X-Trans que no altera el tamaño de su objetivo. Al añadir una nueva lente asférica se consigue un mayor contraste en la imagen cuando fotografiamos a máxima abertura y obtenemos más nitidez de esquina a esquina.

La cámara por dentro

El combo de sensor X-Trans CMOS de 26 megapíxeles y el procesador X Processor 4 es bien conocido por la comunidad fujista: con respecto a la anterior generación, se gana en resolución, rendimiento de lectura/escritura, velocidad/precisión de autoenfoque y cadencia de ráfaga (11 fps con el obturador mecánico y 20 fps con el electrónico). Por otra parte, sereduce a la mitad el efecto rolling shutter en imágenes con movimiento.

A pesar de haber probado la cámara brevemente, he de decir que la mayor soltura de la X100V frente a la X100F es evidente: la detección de rostros funciona, el objetivo no baila al apuntar a un rincón de semioscuridad y hay una sensación de instantaneidad  en todo el control que se me hace nuevo en la serie X100.

Conectividad y batería

La X100V sigue la estela de los últimos modelos de la Serie X ofreciendo conectividad Bluetooth para emparejarse antes con la app Fujifilm Camera Remote del smartphone. También se actualiza a un puerto USB-C 3.1, posibilitando una mayor velocidad de transferencia de archivos y una carga más rápida de la batería.

Gracias a la eficiencia del procesador X Processor 4, la cifra de autonomía de la batería X100V sube a los 350 con el visor electrónico y 420 con el visor óptico.

Vídeo

Por primera vez en la línea X100 es posible grabar vídeo a 4K hasta 30 fps o Full HD a 120 fps en Full HD 1080p.

Enlaces sobre la X100V

Ficha técnica completa de la Fujifilm X100V