Me parecen las tres propuestas muy interesantes. Los cementerios siempre han ejercido una extraña fascinación sobre mí. El colegio donde estudié el bachillerato estaba al lado del cementerio de Cádiz, que entonces era un cementerio urbano, y no pocos de los novillos que hacíamos los pasábamos en él.Todo ello sin obviar que al lado del mismo había un establecimiento de billares y futbolines, donde pasábamos también mucho tiempo. Hoy el cementerio de Cádiz es Mancomunado para las localidades de la Bahía de Cádiz, ocupa una gran extensión verde entre Medina Sidonia y Puerto Real y reconozco que, ahora que lo visito con alguna frecuencia para comprobar que el lugar donde se conservan las cenizas de mi mujer está en buen estado y cambiarle las flores, pasear entre esos cuidados jardines me tranquiliza y relaja. Mi hija dice que soy un poco rarito, pero, qué queréis, yo soy así. Así que me quedo con la idea de que la próxima vez que vaya me llevaré la cámara.
Y, a lo que estamos, que me enrollo, a mí me gusta especialmente el primero. Y buen trabajo en el procesado del b/n.