De la segunda y reciente visita al Museo Vasco del Ferrocarril en Azpeitia.
Esta vez sí llegamos a tiempo para disfrutar del pequeño recorrido de ida y vuelta Azpeitia-Lasao en una de estas locomotoras legendarias, normalmente de vapor, aunque en esta ocasión y por indisposición de uno de los maquinistas, nos tuvimos que conformar con una de gas-oil. Pero igualmente fue una gozada, las sensaciones, la magia, la experiencia de vivir otra época por unos minutos.