Por su aplomo, por su serenidad, porque el tiempo se para para verlo, por hacer que las cosas difíciles parezcan sencillas y las actividades peligrosas las considere inofensivas, porque una cosa es dar pases sin sentido y otra torear Y por expresar con sus actos su grandeza y puede que incluso sus miserias. Como todos nosotros pero con una fiera delante. Ese es Morante, toreo de Sevilla.
Y porque hasta el rey Juan Carlos (también con su grandeza y sus miserias) vino de su destierro para verlo...
Y porque hasta el rey Juan Carlos (también con su grandeza y sus miserias) vino de su destierro para verlo...
