Y al mío, ayer mismo estuve manipulando -sin carrete- mi FM y volví a babear.
Y en mi caso es mi hijo -que se metió a tope en esto siendo adolescente pero ahora que roza la treintena tira de iPhone para casi todo- quien alimenta mi enfermedad regalándome trastos (la última, una Ricoh telemétrica) y suministrándome más película de la que alcanzo a usar. Ahora mismo tengo a mitad un Portra 400 en una preciosa y precisa Pentax ME.
Y unos amigos acaban de regalarme una Spotmatic.
Así no hay forma de retirarse

Pero yo no vendo.
Guardo y, de vez en cuando uso.
O babeo yo solo.