Nada nada... a vender el trasto ese (aunque sea preciosa

) y a volver al redil y usar lo que usa la gente civilizada

Echo mucho de menos Gijón, que ahora hace años que no lo piso, pero echo más de menos el kodachrome, que me acompañó durante décadas. Tengo un trastero lleno de cajitas amarillas y transparentes que podrían contar media vida de uno, y sobre todo, muchos ratos de disfrute apretando el obturador (muchas veces con más ilusión que técnica).
Me gustan todas. Y la segunda más. Me encantaría tener esa vista desde mi ventana.
Y oye... el horizonte derecho