Bueno, yo soy un firme convencido de que a las personas no nos hacen grandes la fama, el poder, el origen o el dinero, sino la humildad y la sencillez.
No tengo el gusto de conocer a esta persona pero le honra haberte atendido con una sonrisa y regalarte ese momento que, seguro, podría haber dedicado a cualquier otro asunto personal.
Así que... olé por ella.
Y lo lleva muy bien, es verdad. Se conocen otras ex misses -alguna que tuvo mucho poder y tiene aún mucha soberbia- que podrían tomar ejemplo.
Una foto preciosa, Antonio.