Comparto este detalle del interior del coche en una de las primeras tomas con la X-H1.. Me interesaba particularmente el contraste entre el brillo del cromo y la profundidad de las sombras en el cuero, manteniendo la elegancia de las líneas de la consola.
A pesar de las condiciones de luz, decidí subir el ISO a 3200 para mantener la velocidad de obturación y me ha sorprendido gratamente cómo el sensor de la Fujifilm X-H1 gestiona el ruido, dándole una textura casi orgánica y nada intrusiva. Nada que envidiar a las cámaras de última generación.
Suavizada y acentuando los negros en Lightroom
A pesar de las condiciones de luz, decidí subir el ISO a 3200 para mantener la velocidad de obturación y me ha sorprendido gratamente cómo el sensor de la Fujifilm X-H1 gestiona el ruido, dándole una textura casi orgánica y nada intrusiva. Nada que envidiar a las cámaras de última generación.
Suavizada y acentuando los negros en Lightroom
