Cristo de los Faroles de Córdoba, para mí, uno de los rincones con mas encanto que he encontrado. Hace años paseando, sin cámara, vi esta foto y me propuse hacerla. Volví unas pocas veces, con la cámara, y nunca había llovido; por lo que un día me cansé, me llegué a un supermercado cercano, compré una garrafa de agua, la derramé en el suelo, y por fin tuve lluvia.
Un amigo mío cordobés, Francisco Rubio Sesé, poeta y amante de la fotografía, cuando le conté la historia que hay detrás de la foto, le hizo este poema
Esta foto está hecha con una Olimpus OM10 y un Tamrron 28-70, película Ilford y positivada en papel baritado multigrado, también de Ilford.
Un amigo mío cordobés, Francisco Rubio Sesé, poeta y amante de la fotografía, cuando le conté la historia que hay detrás de la foto, le hizo este poema
Tu escorzo de la vista en pos de un sueño,
sombra de luz que de tu mente mana,
calma en la cruz, faroles en el agua;
hallado instante en místico sosiego.
Con lluvia de tu mano por el suelo
y ecos de piedra que a la piedra vuelves,
al amparo del ángel y del duende,
nos compones la foto del silencio.
sombra de luz que de tu mente mana,
calma en la cruz, faroles en el agua;
hallado instante en místico sosiego.
Con lluvia de tu mano por el suelo
y ecos de piedra que a la piedra vuelves,
al amparo del ángel y del duende,
nos compones la foto del silencio.
Esta foto está hecha con una Olimpus OM10 y un Tamrron 28-70, película Ilford y positivada en papel baritado multigrado, también de Ilford.