Lo de las agujetas me pasó, por eso te preguntaba

, pero yo lo pillé con buena luz y me gustó, aunque te decía que tengo debilidad por Luarca porque ya he estado 3 veces y volveré y volveré, me encanta. Además, no para ir un rato y marcharte, no. Para quedarte, anochecer cenando algo por las terracitas del puerto, escuchando música en directo, amanecer con el estruendo de las gaviotas (e incluso ver una nutria poniéndose ciega sobre una barquita). Para desayunar donde desayunan los pescadores, para comprar en el mercadillo y en las tiendecitas de toda la vida. Para tomarse un heladito en una de las mejores heladerías artesanas del país (tienen algún premio nacional por algún helado que estaba riquísimo). Para subir caminando hasta cualquiera de los dos miradores a ambos lados, el de la ermita por encima de un cementerio de lo más fotogénico, con las playas detrás, abajo, o el del camino que sube al otro lado, por encima de las casas en dirección a Galicia. Para bañarte en sus playas frías y pequeñas pero preciosas...
En fin, enamorado de Luarca, ya lo ves.
Ya veo que no paraste, menuda paliza.