Fujifilm X-T100

La Fujifilm X-T100 abre un nuevo frente en la batalla de las cámaras de iniciación al mundo mirrorless. Con este último modelo se inaugura una tercera línea de cámaras en el segmento básico de la Serie X, y se presenta la propuesta más seria de la marca nipona de asaltar un sector de mercado en el que no ha tenido especial impacto, al menos en lo que respecta a Europa y EE.UU.

Lee la review en profundidad de la Fujifilm X-T100 publicada en el blog de Fujistas.

X-T100 plateada frente.

 

Mirando a su ficha técnica, concluimos que la X-T100 tiene suficientes ingredientes para convertirse en una máquina habitual en nuestro foro: visor eléctronico, una pantalla táctil con la misma funcionalidad que la X-E3 pero con un inédito sistema de articulación en 3 ejes, tamaño comedido, algoritmo de autoenfoque propio de cámaras superiores y un sensor con patrón de color Bayer de 24 megapíxeles. El precio oficial de salida será de 699€, junto al Fujinon XC 15-45mm F3.5-5.6 OIS PZ y 599€ sólo el cuerpo. Se prevé que la distribución de los modelos negro y plateado oscuro (próximamente también en dorado champagne) comience el próximo 18 de junio.

Fujifilm XT100 detrás. Fuji XT100 con XC 15-45mm por arriba.

La cámara por fuera

No creo que la cámara gane premios por su diseño atrevido y original. Su inspiración en las formas de la X-T20 es bastante evidente, aunque a primera vista se me antoja más angulosa y tosca. Esta sensación se soluciona en parte con un grip desmontable incluido de serie, un accesorio que seguramente muchos dejarán pegado al cuerpo para aumentar la ergonomía de la cámara.

La parte superior de la cámara está revestida de aluminio anodizado y es de características similares a la citada X-T20, con el receptáculo del visor electrónico situado al centro-izquierda de la cámara y un total de tres diales: el dial “PASM” habitual en otras marcas para seleccionar los modos manual, semiautomáticos o de escena automática y otros dos diales de función configurable. Otros controles superiores son la palanquita de modo automático completo, el botón de grabación de vídeo y el botón Fn de función personalizada.

Fujifilm X-T100 + XC-45mm + grip.
La Fujifilm X-T100 luciendo el grip desmontable.

En la parte trasera la botonería se ha organizado de forma que los controles de disparo más frecuentes sean controlados fácilmente con el pulgar derecho. No faltan el botón “Q” de menú rápido y el dial de control trasero, con más protagonismo que nunca al ser el controlador principal de los valores de velocidad y abertura (al menos con la óptica de serie).

Las medidas de la X-T100 son 121 mm de largo x 83 mm de alto x 47,4 mm de profundidad. Su peso, 448 gramos con batería incluida. Es un cuerpo ligeramente más grueso y algo más pesado que la X-T20, en buena parte debido al mecanismo de rotación de la pantalla en tres ejes.

Se comercializa acompañada con el “kitero” Fujinon XC 15-45mm F3.5-5.6 OIS PZ, un objetivo que ya formara pareja con la X-A5 y que ha demostrado un buen equilibrio entre las variables de portabilidad, calidad de imagen y precio. El volumen de la óptica va como anillo al dedo a la X-T100.

Fujifilm X-T100 pantalla abatible.

Pantalla de tres ejes

Se estrena una articulación de pantalla de tres ejes, que puede desplazarse hasta los 180º en horizontal para capturar “selfies” y grabar “vlogs” de manera sencilla. Igual de importante es la funcionalidad táctil de su panel de tres pulgadas, idéntica a la X-E3: además de incluir las posibilidades de navegación y visualización de las fotografías “a lo smartphone”, se puede realizar la captura y el autoenfoque pulsando en la superficie de la pantalla y se incluyen las famosas “touch functions” que permiten asignar una función a un deslizamiento de nuestro dedo en cuatro direcciones. Esto aumenta dramáticamente las posibilidades de control de disparo a un nivel inédito en una cámara de gama básica.

Visor electrónico

El visor electrónico de la Fujifilm X-T100 es exactamente el mismo de la X-E3 y la X-T20. En este elemento tampoco se ha hecho distinción entre gamas de cámaras. El brillo, resolución y tasa de refresco de la imagen son magníficos y la visualización es fluida y sin lags incluso en los entornos más oscuros.

La cámara por dentro

La ausencia del procesador X-Processor Pro es quizá la diferencia más significativa de la X-T100 con respecto a cuerpos de cámaras Fujifilm dos o tres veces más caros. Aun así, su rendimiento es notable y sus características internas no tienen demasiado que envidiar a sus hermanas mayores.

Sensor Bayer de 24.2 megapíxeles

Común a la gama de entrada es su sensor con patrón de color convencional Bayer, un teórico paso atrás en reproducción tonal, nitidez y ruido, pero, para los poco amigos del sensor X-Trans, una opción deseada. En cierta forma, resulta menos problemático para la mayoría de los reveladores RAW y es teóricamente mejor con el renderizado de detalles finos en ciertas condiciones lumínicas, sobre todo en fotografía de paisaje. Muchos foreros de fujistas anhelan un éxito para esta cámara para que Fujifilm se atreva a ofrecer opciones de sensor Bayer en las cámaras más profesionales.

Bayer o X-Trans, la base del sensor de la Fujifilm X-T100 es el mismo de 24.2 megapíxeles que llevan las cámara desde el lanzamiento de la X-Pro2 (con la salvedad de las X-A1 y X-A2). De una forma similar que en el anuncio de anteriores modelos de gama superior, Fujifilm promete un “la resolución de imagen definitiva, capacidad con poca luz, un amplio rango dinámico y una excepcional reproducción del color.”

X-T100 + XC 15-45mm lateral. X-T100 lado.

Autoenfoque a la altura de gamas superiores

Sin la incorporación del procesador X-Processor Pro de modelos más caros, es de esperar una merma en el rendimiento del autoenfoque de seguimiento en escenas de acción complicadas. Aun así, desde Fujifilm inciden en que el algoritmo de autoenfoque es el mismo que se ha pensado para cámaras de líneas más avanzadas. Por ello, es razonable pensar que el autoenfoque simple funcionará de una manera no muy inferior a los buques insignia de la Serie X.

Rendimiento de ráfaga y vídeo

La cadencia de disparo máxima es de 6 fotogramas por segundo, con un espacio en el buffer de hasta 26 JPEG. Fujifilm no especifica el número máximo de archivos RAW aunque, extrapolando las cifras, intuyo que hay espacio en el buffer para un segundo y medio de ráfaga disparando RAFs comprimidos sin pérdida. Una cifra respetable en comparación a otras cámaras de su gama, pero que es más o menos una tercera parte de lo que es capaz de tragar la X-T20 antes de depender de la velocidad de escritura de la tarjeta SD para volver a disparar.

En lo referente al vídeo, la Fuji X-T100 es capaz de grabar hasta 30 minutos de película en Full HD a 60p, 50p y 24p. Incorpora también un modo de grabación a resolución 4K, aunque limitada a 15p. No es muy usable para grabaciones convencionales, pero puede ser un apaño creativo…

X-T100 pantallla selfie y flash.

Conectividad

A la habitual conectividad WiFi se ha añadido un módulo Bluetooth para facilitar el emparejamiento automático de la X-T100 con nuestros dispositivos móviles. A través de la app Fujifilm Camera Remote para iOS y Android es posible establecer el geoetiquetado, disparar por control remoto con nuestro smartphone y realizar la transferencia inalámbrica instantánea de fotografías a nuestro dispositivo.

Batería

Una menor potencia requerida para procesar el RAF con patrón de color Bayer y la utilización de un procesador más comedido en sus necesidades energéticas permiten a la Fujifilm X-T100 alcanzar unas 450 capturas con la batería NP-W126S.

Enlaces interesantes de la Fujifilm X-T100

Test en profundidad de la Fujifilm X-T100 en el blog de Fujistas.

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