Y la Chus, no olvides a la Chus, que la adoro.
Ese pequeño, moderado y necesariamente limitado intervencionismo, es lo único tal vez, que sí está en manos de los consumidores: comprar o no comprar (a precios absurdos). This is the question.
Y repito lo obvio: cada cual en su autonomía de decisión, hace lo que quiere. Y mientras no hablemos de ganarse los garbanzos con ello (que nunca ha sido el debate) todo es eso: una elección personal. Y libre, faltaría más. Lo del lujo ya... pues depende. Si se entiende únicamente como lujo lo no necesario, está claro, lo es. Pero pocos seguimos haciendo fotos con lo que de verdad sería suficiente y necesario para satisfacer una afición/pasión difícil de calificar como lujo ¿o sí?
Yo lo único que hago es manifestar mi opinión al respecto.
Y tener claro que si el mercado está como está, disparatado -el de segunda mano y el de nuevo-, no será con mi contribución entusiasta.
Nada más y nada menos.