Foto tomada en Edimburgo con la X-T5 y el Tamron 17-70, compañero inseparable de viaje.
En esta ocasión me envalentoné y le pregunté si podía hacerle unas fotos. Para mi sorpresa, no solo me dijo que si, también posó. Yo creo que estaba mas acostumbrado el a que le sacaran fotos que yo a pedírselo a extraños.
En esta ocasión me envalentoné y le pregunté si podía hacerle unas fotos. Para mi sorpresa, no solo me dijo que si, también posó. Yo creo que estaba mas acostumbrado el a que le sacaran fotos que yo a pedírselo a extraños.

