Hace poco nos enorgullecíamos de los 13 años de Fujistas y resulta que los de Photo Forum Fest nos llevan la delantera, con más de 15 años a sus espaldas. Bueno, más o menos 15… A mí me sonaban menos porque desconocía que lo que hoy es el festival fotográfico de referencia en España evolucionó desde el congreso de fotografía de bodas BodaF, que empezó su andadura en 2010. No fue hasta 2018 que los organizadores de dicho congreso vieron que las costuras que envolvían al evento original iban cediendo por el crecimiento de la criatura, y fue en ese año en el que dieron a luz a Photo Forum Fest para abarcar la fotografía en todas sus vertientes en el escenario actual del Palacio de Congresos de la Fira de Barcelona.
Me quité una espinita después de varios años de estar a punto de asistir y no acabar haciéndolo: en esta última edición por fin he podido disfrutar al menos de una jornada y media del festival. Verdaderamente, Barcelona se convierte durante tres días en una cita muy recomendable para los amantes de la imagen, reuniendo a profesionales, aficionados y curiosos en torno a esta pasión común. Aunque hace apenas unos meses pude asistir a la Fujikina de Fujifilm con una intención quizá semejante, posiblemente el cariz más centrado en el producto y en las diferentes marcas del Photo Forum me rodeó de un público más «tecnófilo», donde las miradas de complicidad al llevar una Fujifilm colgada del cuello -y no digamos ya con una GFX100RF- y el escuchar conversaciones ajenas sobre modos de simulación de película en las cafeterías circundantes -literal, oye- me resultaron agradablemente chocantes.
Cifras de asistencia récord
«Son malos tiempos para la fotografía», he oído decir muchas veces en un pasado bastante reciente a varios interlocutores señalando a los iPhones y Píxeles de turno con dedo acusador. A pesar de que lo peor de la crisis del interés por las cámaras parece que ha pasado, los organizadores del Photo Forum Fest se pueden permitir sacar pecho: nada menos que 11.500 asistentes han pasado por esta edición, batiendo todos los récords anteriores. La superficie de la feria, con más de 3.000 metros cuadrados, albergó decenas de stands de las principales marcas del sector y se convirtió en un hervidero de creatividad y pasión por la imagen.
Un servidor ya lo nota por el aumento espectacular de visitas de Fujistas en los últimos dos años. Pero tras mi estancia en Barcelona me doy cuenta de que el entusiasmo por la fotografía está más vivo que nunca, y el Photo Forum Fest es la prueba física palpable. La zona comercial vibraba de actividad, permitiendo a los asistentes probar las últimas novedades del mercado y dialogar directamente con los fabricantes.
Un festival de experiencias
Más allá de los stands, el Photo Forum Fest destacó por la riqueza de sus actividades. Las 38 keynotes gratuitas organizadas por las diferentes marcas participantes del festival fueron los pilares fundamentales de las tres jornadas, al menos para el grueso de público no apuntado a los congresos especializados. Estas charlas abarcaban un contenido muy variado desde aspectos más especializados como la impresión o como la edición de imágenes por IA, especialidades fotográficas (bodas, retratos, paisaje…), desarrollo profesional, superación creativa…
Photowalks, exposiciones, demostraciones en vivo, podcast grabados en directo complementan un variado programa con los congresos BodaF (fotografía de bodas), Family Time (fotografía infantil y familiar) y Life (Naturaleza, fotoperiodismo, aventura y viajes) como plato -de pago- más fuerte.
La Fujifilm GFX 100RF, el gran centro de atención
El stand de Fujifilm fue, sin duda, uno de los más concurridos de la feria. Entre todos los productos expuestos, la GFX100 RF, la nueva cámara de formato medio de la serie GFX, se erigió como el objeto de deseo indiscutible para la mayoría de los asistentes.
Tuve el privilegio de probar esta cámara durante unas horas, disfrutando enormemente tanto del paseo fotográfico como de la posterior visualización de los archivos resultantes en el ordenador. Sobre esta experiencia compartiré más detalles próximamente.
A diferencia de la Sigma BF, otra de las atracciones del Photo Forum que permanecía tristemente resguardada tras una vitrina, la GFX100 RF estaba completamente disponible para que el público pudiera manipularla y experimentar con ella. Situada estratégicamente junto a la Fujifilm X100VI, otra cámara fetiche de la marca, el espacio no dejaba de atraer visitantes interesados en probar equipos de la Serie X y GFX.
La fotografía analógica como inesperada protagonista
Una de las grandes sorpresas del festival fue el protagonismo de la fotografía química. Lejos de ser una reliquia del pasado, este mundillo está experimentando un renacimiento del cual hemos hablado más de una vez en el blog y en el foro de Fujistas. Una vez más, a la cabeza de la revuelta analógica se encuentran los chicos y chicas de instax. La keynote de Eduardo Nave sobre «El peso de los recuerdos», con la instax Wide EVO en el epicentro de la charla, abordaba la conexión emocional con la imagen física, resonando profundamente entre los asistentes.
Esta cámara fue también la protagonista de los photowalks dirigidos por Pilar Silvestre, donde se exploraban las posibilidades creativas de esta cámara híbrida instantánea y digital. Sinceramente, apenas tuve tiempo de coincidir con Pilar más que unos pocos minutos en un par de ocasiones porque varias actividades se solapaban… pero me llamó la atención la sonrisa continua de todos los asistentes al paseo fotográfico con la Wide EVO en la mano. Y es que si hay algo que Fujifilm ha logrado con esta cámara es que disfrutemos del juego fotográfico, da igual cuál sea nuestra pericia y conocimiento. ¿De eso se trata, no?

Entre el negocio y la formación
Hay que apuntar que estas ferias tienen mucho de publicitario como parte de la actividad de las marcas que, al fin y al cabo, les interesa este tipo de eventos como gran escaparate para sus productos. No obstante, esa publicidad no es la burda escenografía del charlatán vende-crecepelo, sino el ofrecimiento de una demostración, de un acto didáctico que, si es suficiente valiosa y significativa, en su última instancia generará (o despertará genuinamente) una necesidad en el asistente a la actividad. Aunque al final muchos nos fuimos sin comprar nada, lo cierto es que el programa era suficientemente variado para aprender e inspirarse con las diferentes historias y discursos de los variados ponentes de las keynotes, incluso de las enseñanzas de varios de los expositores con los que pasé un rato largo.

Muchos de los que estamos en el ajo de la profesión fotográfica y videográfica de una forma u otra, tenemos la oportunidad de tejer redes con diferentes compañías participantes y con profesionales que se dejan caer al evento. Los ponentes como Edu López, con su charla «Fotografía gastronómica con impacto: Lo que realmente buscan los clientes», apuntan claramente al desarrollo de un negocio fotográfico en el que casi nunca vale solo ser buen fotógrafo, sino también videógrafo y gestor de redes sociales sin horario fijo… Asimismo, los congresos especializados BodaF o Family Time están orientados a fotógrafos profesionales que buscan mejorar su rentabilidad en nichos específicos.

Esta combinación de formación, inspiración y comercio es precisamente lo que hace valioso un evento como Photo Forum Fest. No es solo una feria comercial, sino un espacio de aprendizaje e intercambio donde todos, desde principiantes hasta profesionales consagrados, encuentran algo valioso.

Si no se puede bailar, no es mi festival
Me perdí la fiesta del jueves que, según oí en varias conversaciones, debe ser épica. ¿Cómo si no puedes autodenominarte «fiesta de la fotografía» sin organizar la posibilidad de un buen bailoteo? Los comentarios sobre la celebración nocturna del festival dejaban claro que es uno de los momentos más esperados por bastantes asiduos. Mala suerte no haberme podido quedar hasta el jueves noche, pero eso queda pendiente para la próxima edición…
De momento me quedo con un buen sabor de boca de los encuentros casuales, las interacciones con marcas de accesorios fotográficos con las que no tenía contacto previo, el ambiente general, el buen rollo entre asistentes y el maravilloso tiempo que pude disfrutar en Barcelona con la GFX 100RF colgando del cuello.
¡Volveremos el año que viene! Y esta vez con el calendario despejado para disfrutar de al menos un par de días enteros, incluyendo la esperada fiesta. Porque Photo Forum Fest no es solo un evento sobre imagen, es una experiencia completa que reafirma que los que vivimos la fotografía como una pasión estamos más vivos que que nunca.
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