Recuerdo hace más de 10 años cuando salió al mercado el Sigma 18-35mm f/1.8 Art para cámaras réflex. Lo veía con envidia (justo acababa de pasarme casi a tiempo completo con Fuji), aunque mantuviese una Canon 50D APS-C y una 5D full frame. Pero luego leía el peso del «invento» y se me pasaba…
Pero en casi 12 años la industria óptica ha evolucionado una barbaridad. El nuevo Sigma 17-40mm f/1.8 DC ART para cámaras sin espejo y sensores APS-C es mucho más ligero que su antecesor para cámaras réflex: pesa 535 gramos frente a los 810 gramos del legendario Sigma 18-35mm f/1.8 DC HSM Art y su calidad óptica también ha mejorado. Tanto la versatilidad focal y como gran apertura lo posiciona como una herramienta única para fotógrafos que buscan la flexibilidad de un zoom sin renunciar a las prestaciones luminosas típicas de los objetivos de focal fija. No hay nada equivalente para Fujifilm X.
Imagen publicada en FujiRumors (enlace arriba)
El objetivo por fuera
La construcción del Sigma 17-40mm f/1.8 DC Art emplea más metal y materiales de más alta calidad que la línea Contemporary habitual hasta ahora en sus objetivos para Fujifilm X. De entre todos los elementos de control, destaca el anillo de abertura de diafragma con posibilidad de activar o desactivar el clic. Adicionalmente, cuenta con dos botones de función personalizables.
El diseño de zoom interno mantiene la longitud constante durante el cambio de distancia focal, proporcionando mejor equilibrio en estabilizadores gimbal y evitando la entrada de polvo. La rosca frontal de 67mm permite el uso de filtros estándar sin viñeteo.
☔ Se incorpora un sellado efectivo contra polvo y salpicaduras distribuido a lo largo de toda la construcción, incluyendo la montura y los elementos de control
El esquema óptico está compuesto por 17 elementos distribuidos en 11 grupos, incluyendo cuatro elementos SLD (Super Low Dispersion) y cuatro elementos asféricos. Esta configuración busca mantener la excelencia óptica característica de los objetivos de focal fija en un diseño zoom de gran apertura.
La nitidez se mantiene a nivel profesional desde la apertura máxima de f/1.8, con un rendimiento especialmente destacable en el centro de la imagen que se extiende hacia las esquinas de manera uniforme. El diafragma de 11 palas circular contribuye a generar un bokeh suave y natural, aprovechando la apertura constante f/1.8 para crear desenfoques atractivos a lo largo de todo el rango focal.
Resistencia a reflejos no deseados
El recubrimiento Super Multi-Layer Coating de Sigma, combinado con simulaciones ópticas avanzadas, proporciona una resistencia excepcional a reflejos y efectos fantasma. Esta tecnología garantiza un contraste elevado y fidelidad cromática incluso en condiciones de contraluz extremo.
Autoenfoque
El sistema de autoenfoque emplea un motor HLA (High-response Linear Actuator) que ofrece velocidad, precisión y funcionamiento silencioso. Este motor lineal está optimizado para aprovechar los algoritmos de seguimiento de las cámaras sin espejo modernas, proporcionando un rendimiento consistente tanto en fotografía como en aplicaciones de vídeo.
El control del focus breathing ha sido especialmente cuidado -según Sigma- minimizando los cambios del ángulo de visión durante el enfoque, una característica fundamental para trabajo cinematográfico. La distancia mínima de enfoque de 26cm en la focal más larga permite una ampliación máxima de 1:4.8, ofreciendo bastante versatilidad en fotografía de aproximación.
Ficha técnica del Sigma 17-40mm F1.8 DC ART
Distancia focal: 17-40mm (equivalente a 25,5-60mm en formato completo)
Abertura máxima: f/1.8 constante
Abertura mínima: f/16
Construcción óptica: 17 elementos en 11 grupos
Elementos especiales: 4 elementos SLD, 4 elementos asféricos
Diafragma: 11 palas circulares
Distancia mínima de enfoque: 26cm
Ampliación máxima: 1:4.8
Diámetro de filtros: 67mm
Dimensiones: 115,9 x 72,9mm (longitud x diámetro)
Peso: 535g
Sellado: Resistente al polvo y salpicaduras
Motor de enfoque: HLA (High-response Linear Actuator)
Monturas disponibles: Sony E, Canon RF, Fujifilm X, L-mount
Fujifilm ha lanzado nuevas actualizaciones de firmware para la Fujifilm X-T50 y la Fujifilm X-S20. Se trata de parches de corrección de errores menores, una mejora en el control de la exposición de estas cámaras con el Fujinon XF 16-55mm F2.8 R LM WR II y la incorporación de una configuración más versátil del enfoque manual lineal de la mayoría de objetivos.
Actualización de firmware 1.20 para la Fujifilm X-T50
El seguimiento de exposición durante el movimiento de apertura se suaviza cuando se usa con el Fujinon XF 16-55mm F2.8 R LM WR II. La función de seguimiento de exposición mencionada se habilita bajo las siguientes condiciones: [Condiciones de configuración] ・Modo Still/Movie ➔ Movie ・Modo de disparo ➔ Modo Manual (M) ・ISO ➔ Sensibilidad fija
En la configuración «LINEAL» en el menú «Operación del anillo de enfoque» ahora puede ajustarse el ángulo máximo de rotación del anillo de enfoque (90º/180º/270º/360º) con todos los objetivos Fujinon XC y XF salvo aquellos que tienen incorporado indicador de distancia: XF14mmF2.8 R, XF23mmF1.4 R y XF16mmF1.4 R WR.
Se corrige un error de firmware que hacía que la visualización de imagen se volviera anormal en casos raros para las imágenes procesadas por revelado RAW desde archivos RAW disparados con las siguientes funciones de bracketing: ISO BKT ・FILM SIMULATION BKT ・WHITE BALANCE BKT
La Fujifilm X-Half llega al mercado como la primera cámara Fujifilm compacta de la Serie X con un sensor de tamaño menor al APS-C desde la discontinuación de la Fujifilm X30. Con un captor de 1″ en formato vertical y 18 megapíxeles, un objetivo de 10,5mm (32mm equivalente en formato completo), visor óptico y una rompedora pantalla dual de orientación vertical, la oficialmente denominada como Fujifilm X-HF1 se presenta con el lema «la mitad del tamaño, el doble de historia» y saca pecho de un tamaño diminuto, su emulación de experiencia analógica y del uso del díptico (tanto en foto como en vídeo) como bandera creativa.
🕙 La Fujifilm X-Half llegará en unas semanas a los escaparates a un precio de 799€.
Sin duda, lo más disfrutable de la cámara es la característica anunciada de su «mitad de tamaño». No es una afirmación atrevida, en absoluto. Comparada con la única cámara compacta del catálogo actual de Fujifilm, la X100VI, la Fujifilm X-Half pesa un 60% menos: 240 gramos. Si consideramos que la comparativa con una cámara con sensor APS-C es injusta, bien podríamos tomar de referencia a una X30 una cámara que pesa 423 gramos y que integra un sensor menor de dos tercios de pulgada…
Podemos decir que la X-Half es un plato exótico que resultará muy atractivo para aventureros fotográficos en busca de una experiencia diferente, aunque probablemente, debido a su minimalismo en los controles físicos, será mucho menos digerible para fotógrafos que esperaban algo más ortodoxo. Fujifilm no es una marca que se prodigue en experimentos de diseño especialmente arriesgados. Todas las cámaras de la firma han heredado en cierta medida el ADN de una X100 primigenia y disruptiva, mutando en diferentes factores de forma que se adaptan a estilos fotográficos más o menos arquetípicos. Tal vez esto era cierto hasta hoy… La Fujifilm X-Half inaugura una nueva línea de cámaras, y como editor de Fujistas, me entusiasma siempre enfrentarme a algo nuevo. Definitivamente, esto es realmente nuevo y diferente.
Diseño y construcción: minimalismo radical
Estética y ergonomía
La Fuji X-Half es una cucada minimalista de apenas 240 gramos que mantiene las líneas estéticas características de Fujifilm. Con unas dimensiones de 105,8 x 64,3 x 30,0 mm, es una cámara que destaca por su tamaño diminuto y su filosofía de simplicidad extrema. Estéticamente, podríamos decir que es un híbrido entre la ya citada Fuji X30 y las cámaras de medio formato analógico que están tan de moda últimamente, entre ellas la super-ventas Kodak Ektar H35 o la Pentax 17.
Mi mayor sospecha al ver su ficha técnica preliminar era pensar que, posiblemente, ese acabado lustroso de su superficie fuese una textura de algún plástico baratuno. Efectivamente, con un peso tan liviano el cuerpo de la Fujifilm X-Half no puede estar basado en aleación de magnesio como sus parientes de la Serie X: sea como sea, los materiales son plásticos de muy alta calidad y el conjunto se siente entre las manos como una cámara consistente y de construcción fiable a pesar de su diminuto tamaño.
Aunque el volumen de la cámara es perfecta para mí, tanta diminutez podría ser un problema serio para manos grandes. De hecho, habría tenido problemas de haber contado con el habitual despliegue de botones y diales. Sencillamente, no hay espacio suficiente en su superficie para alojarlos y accionarlos cómodamente. La cuestión es que en esta cámara no hacen falta…
Controles simplificados
Aquí es donde la X-Half se vuelve realmente disruptiva:
Pantalla dual de orientación vertical: dos paneles LCD para visualización de foto y control de parámetros
Pantalla fija táctil: 2,4 pulgadas táctil con resolución de 0,92 millones de puntos
Sub-pantalla con información del modo de simulación de película
Sin joystick, sin D-Pad: Ningún botón de selección más allá de la pantalla. Nada más que el botón de PLAY y una pestaña para elegir el modo de vídeo o foto.
Un par de controles familiares: el dial de compensación de exposición y el dial de selección de apertura en el objetivo
Una interfaz táctil para dominarlos a todos
Era cuestión de tiempo que la magnífica responsividad de las pantallas táctiles implementadas en la última generación de Fujifilm se convirtieran en protagonistas de una cámara en sustitución de los controles físicos clásicos. Aun así, veteranos fujistas, no nos alarmemos: no se puede identificar esta decisión de operatividad como una tendencia para diseños futuros sino como una nueva posibilidad para un público objetivo más permeable a este tipo de propuestas.
Evidentemente el cambio de parámetros no es tan cómodo como en cualquier otra cámara de la serie X y sus accesos directos físicos pero la pregunta es ¿realmente lo necesitas para el tipo de fotos al que vas a destinar la Fujifilm X-Half? Si bien al principio necesitas un poco de tiempo para adentrarte en los entresijos de la cámara (estuvimos 5 minutos para encontrar cómo quitar la marca de fecha en la foto) la verdad es que, una vez que te tomas unos minutos más en bucear en los menús, el resto es sota, caballo y rey. Pensar mínimo en tecnicismos y más afotar: a veces eso es lo que me pide el cuerpo.
Anillo de abertura y dial de exposición
El objetivo de la Fujiiflm X-HF1 tiene un dial de selección de la abertura de diafragma en el barril, una característica fetiche de los objetivos XF de la Serie X desde el principio de los días fujistas. Por otro lado, el único dial disponible en el cuerpo y en la parte superior, es precisamente el dial de compensación de exposición que se convierte en un aliado perfecto para una cámara en el que el sistema de medición es únicamente ponderado al centro.
Muchas veces, incluso yendo con una cámara «seria» como la X-T5 pertrechada con alguna óptica de poco volumen, entro en modo de «afotamiento casual». Básicamente, pongo la cámara en modo semiautomático, dando prioridad a la Abertura y selecciono un ISO automático con una velocidad mínima de 1/160 (más o menos) que me salve de fotografías trepidadas o con desenfoque por movimiento. No necesito más que seleccionar la abertura y la compensación de la exposición. Sinceramente, son los diales físicos que más echaría de menos en una cámara destinada al «ocio creativo» y , por suerte, son precisamente los que están en la Fujifilm X-Half.
La Fujifilm X-Half estará disponible en colores Plata, Antracita y Negro.
Visor óptico
El visor óptico se presenta como una experiencia pura sin información superpuesta, con una cobertura aproximada del 90% y una ampliación de x0.38. Como en la antigua X10, solo proporciona visualización directa con el consiguiente error de paralaje al que habrá que adaptarse.
Mi experiencia particular es que el visor es perfecto para la mayoría de fotos con motivos a un par de metros o más de distancia. Ciertamente, me facilita esa idea de abstraerme de los parámetros de disparo y centrarme en la composición sin más aditivos tecnicistas. Eso sí, para motivos más cercanos, o encuadres muy cerrados de varios elementos, he preferido afinar la composición con la visualización en la pantalla.
Sensor y objetivo
La X-Half monta un sensor de 1 pulgada (13,3 x 8,8 mm) con 17,74 millones de píxeles efectivos que, durante la hora escasa que he tenido la cámara para trastear y tomar algunas fotos en los diferentes escenarios del espacio donde se realizó la presentación, he podido comprobar que en calidad de imagen, colorimetría y rendimiento a ISOs medios, se cumplen mis expectativas. Hay que tener en cuenta que mi referencia de compactas de la Serie X más similar es la Fujifilm X30, una cámara que, si bien intentaba ofrecer una experiencia de manejo mucho más ortodoxa, incorporando los controles físicos innegociables en su momento, era el equipo que utilizaba para mis paseos fotográficos y salidas vacacionales más casuales. Si bien capturé fotos memorables con la X30, me resultaba especialmente molesto encontrar en mis imágenes el ruido digital a partir de ISO 400… en las imágenes tomadas por la X-Half dicho ruido digital brilla por su ausencia hasta ISO 800 si el escenario tiene unas condiciones mínimas de luz.
En lo referente a la óptica, hablamos de un FUJINON fijo de 10,8mm (equivalente a 32mm en formato completo) que ofrece una abertura máxima de F2.8 y un rango que se extiende hasta F11. Su construcción de 6 elementos, repartidos en 5 grupos con 3 elementos asféricos que por sí solos suponen una cierta garantía de una calidad óptica sólida. No he puesto el sensor de la Fujifilm X-Half en grandes compromisos… Supongo que, aunque es prematuro emitir un veredicto científico con tan pocas pruebas, intuyo sin miedo a equivocarme que esta cámara responde con creces a mis necesidades en viajes con mochila minimalista, fotografía itinerante y sesiones creativas casuales.
Rendimiento y autonomía
Sensibilidad ISO: 200-12800 (manual y automático)
Velocidades de obturación: De 15 minutos a 1/2000 segundos
Tiempo de inicio: Aproximadamente 1,7 segundos
Batería NP-W126S: Hasta 880 disparos con el visor óptico
Menos procesar, más disparar
Ausencia de RAW
La X-Half no ofrece formato RAW, una decisión que pondrá el grito en el cielo a los fotógrafos más experimentados. Esta ausencia no es casual: responde a la filosofía de conseguir el «Perfect Fotográfico» pasando el menor tiempo posible revisando fotos en la cámara o en el ordenador. Es la apología absoluta del momento mismo del disparo.
Film camera mode: recreando la experiencia analógica
Una de las características más innovadoras es el Film Camera Mode, que recrea digitalmente la experiencia de la fotografía analógica:
Seleccionas una simulación de película y número de disparos al inicio
No puedes revisar imágenes hasta completar todos los disparos seleccionados
Debes accionar la palanca de avance de fotografía después de cada toma
Las imágenes se «revelan» digitalmente a través de la app dedicada X-Half.
¿Reemplaza el uso de una palanca de arrastre de pega esto a una experiencia analógica real? Por supuesto que no, pero no deja de ser una herramienta lúdica para fomentar la creatividad fotográfica. Algo en la misma onda que prescindir del RAW y jugar todas las cartas al revelado interno de la cámara.
Simulaciones de película y efectos creativos
Simulaciones de película (13 modos)
PROVIA/Estándar
Velvia/Vívido
ASTIA/Suave
Classic Chrome
REALA ACE
Classic Neg.
Nostalgic Neg.
ETERNA/Cinema
ACROS (con filtros Ye, R, G)
Sepia
El díptico, ampliando nuestro lenguaje visual
Si hay que elegir una característica atractiva de la Fujifilm X-Half, yo me quedo sin duda con su capacidad para crear dípticos. Por su puesto, este tipo de composiciones se pueden crear a posteriori en el ordenador con cualquier programa de edición, pero no será lo mismo ni en facilidad, ni inmediatez, ni en comprobación en el mismo instante fotográfico para ver si hemos conseguido el mensaje visual perseguido por nuestra mirada. Tras capturar una fotografía vertical, basta con accionar la palanca de arrastre para preparar la segunda toma que se acoplará automáticamente con la anterior, generando una composición final en formato 3:2.
Esta funcionalidad abre un universo creativo fascinante: desde narrativas que muestran el antes y después de un momento fugaz, hasta contrastes visuales que juegan con luces y sombras, texturas o emociones. Es una herramienta que desafía nuestra percepción tradicional del encuadre único, proponiendo un lenguaje fotográfico más rico y complejo.
Díptico con Classic NegativeDíptico con nostalgic NegativeRecorte al 100%. La distancia mínima de enfoque permite un acercamiento bastante decente a los motivos fotografiados con la Fujifilm X-Half. El detalle a ISO base es muy bueno.Díptico Reala ACEDíptico Reala ACE a 640 ISORecorte a sensibilidad ISO de 640. El ruido, sorpresivamente brilla por su ausencia gracias al buen trabajo combinado del sensor y procesador de la X-Half. No puedo pedir más a una cámara de este tamaño y pretensiones.
¿Convergencia instax-Serie X?
La X-Half representa la primera fusión real entre las dos líneas fotográficas de Fujifilm: la instantaneidad y diversión de instax con la calidad y versatilidad de la Serie X. Esta «instaxificación» de la Serie X era una evolución lógica que sorprende por haber tardado tanto en llegar.
El lado más digital de instax, ya explorado en la serie EVO con cámaras recientes como la instax WIDE Evo y su uso intensivo de filtros, encuentra en la X-Half su evolución natural hacia una cámara más sofisticada y puramente digital pero manteniendo el espíritu lúdico.
Una de las características más novedosas de la Fujifilm X-Half es su interfaz predominantemente táctil. A destacar, su pantalla trasera auxiliar a través de la cual es posible acceder rápidamente a filtros y modos de simulación de película. #fujistas#fujifilmxhalf
La X-Half incorpora filtros únicos que recrean imperfecciones y características del mundo analógico:
Light Leak: Efectos de filtración de luz
Halation: Efectos de halo luminoso
Expired Film: Efectos de película caducada (Verde/Rojo/Neutral)
Grain Effect: Reproduce la textura de grano de las fotografías analógicas
Date Stamp: Imprime fechas en la esquina inferior derecha como las cámaras analógicas
Además, incluye ocho filtros populares de la serie instax y otros efectos creativos como Toy Camera, Miniatura, Color Pop, y muchos más.
Efecto fuga de luz.
Vídeo
La X-Half ofrece grabación en formato MPEG-4 AVC/H.264 con varias opciones básicas:
2160 x 1440 (2in1): 24p, 48p, 36p, 28p
1080 x 1440: Mismas velocidades de fotograma
Formatos cuadrados: 1440 x 1440 y 2160 x 2160
Tasas de bits: 50Mbps/20Mbps/10Mbps según configuración
La Fujifilm X-Half permite combinar dos grabaciones verticales en una composición horizontal final, creando un díptico audiovisual que amplía las posibilidades narrativas. Esta funcionalidad puede ejecutarse tanto directamente en la cámara como a través de la aplicación dedicada, ofreciendo flexibilidad creativa sin precedentes.
El sistema permite también la combinación de una grabación vertical con una fotografía vertical, creando composiciones mixtas que juegan con el tiempo y la estaticidad dentro del mismo encuadre. Esta aproximación fomenta una nueva forma de contar historias visuales, donde el contraste, la complementariedad o la secuencialidad entre ambas mitades del díptico se convierte en el lenguaje expresivo principal.
La app X-Half da sentido completo a la cámara
La nueva aplicación dedicada X-Half amplía las posibilidades de la cámara:
Transferencia Bluetooth: Conexión con dispositivos móviles
Revelado digital: Procesamiento de imágenes del Film Camera Mode
Hojas de contacto: Generación automática después del revelado digital
Formatos de visualización variados: Como una galería o álbum
Integración con instax Link: Impresión directa en la impresora portátil instax mini Link 3.
Compartir en redes sociales: Subida directa de contenido
Conclusiones preliminares
Esta cámara no es para todos. Su filosofía radical de minimalismo en los controles de disparo, la ausencia de posibilidad de captura en formato RAW y la perspectiva vertical del sensor la convierten en una herramienta única que desafía las expectativas convencionales, una rara avis a caballo entre el mundo de la Serie X y el de Fujifilm instax. Para aquellos que busquen redescubrir la magia de la fotografía a través de una cámara digital que emula lo analógico y se apoya en herramientas creativas en la propia cámara, la Fujifilm X-Half ofrece una propuesta sin precedentes en el mercado, tan refrescante para unos como -posiblemente- frustrante para fotógrafos más puristas.
Como decíamos más arriba, la Fujifilm X-Half es la apología más absoluta del momento mismo del disparo. Su filosofía es tan válida para usuarios llegados desde el smartphone, que se sentirán como pez en el agua con la pantalla vertical y los controles táctiles, como para fotógrafos experimentados que desean huir de la polución mental de sus cámaras más avanzadas para expresar su creatividad de manera más ligera y sin distracciones.
Por otro lado, el «modo carrete», que desactiva la visualización en la pantalla, es un desafío fotográfico que puede ser una experiencia tan pedagógica como nostálgica, hayamos vivido la época dorada del film o no… La presencia atractiva de los modos de simulación de película en la pantalla auxiliar, la disponibilidad de los filtros creativos, el recurso de creación de dípticos vídeo/fotográficos de manera fácil y sencilla, así como las posibilidades que brinda la nueva app específica para la cámara incorporan elementos atractivos para un público amplio y variopinto.
Esta por ver si el precio de la X-Half de casi 800 euros y el recibimiento en el mercado de la cámara por parte de un target de público impredecible puede convertir o no en éxito el lanzamiento más atrevido de la Serie X de Fujifilm en sus casi 15 años de existencia. Sinceramente, espero que sí, sólo por el buen rato que me ha hecho pasar y que posiblemente me haga pasar en el futuro si puedo disfrutarla una temporada. A pesar del breve contacto, queda en el recuerdo la habilidad de conseguir desconectarme de los habituales entresijos técnicos para, en cambio, hacerme ver y sentir de manera más instintiva lo que tenía delante. Y quizás esa sea la lección más valiosa que pueda enseñarnos una cámara en pleno 2025.
Cuando parece que ya está todo inventado, van los de Godox y se sacan de la manga otra invención más: el Godox iT30Pro. ¿Es un flash? ¿Es un disparador? Es ambas cosas a la vez, un dispositivo híbrido que combina en un solo equipo las funciones de flash TTL compacto y trigger inalámbrico, creando una herramienta versátil que puede actuar tanto como unidad de iluminación independiente como controlador maestro de otros flashes del ecosistema Godox.
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Versatilidad extrema
A primera vista, el Godox iT30Pro se nos presenta como el gadget más versátil e ingenioso de una marca que se ha colocado en la vanguardia de todo lo que se relaciona con la iluminación artificial en fotografía. La presencia de tecnología TTL automática, sistema inalámbrico de 2.4GHz integrado y batería recargable por USB-C en el mismo dispositivo es, a priori, la forma más perfecta para optimizar el espacio en la bolsa fotográfica a la hora de integrar flashes de extrema portabilidad, disparadores y flashes de mayor envergadura. O de reducir costes de disparadores dedicados a favor de un flash portátil que te permite asumir el papel de «trigger» de otros flashes.
La pantalla táctil a color de 2.8 pulgadas facilita la navegación por los menús y el ajuste de parámetros, mientras que el dial rotatorio tradicional ofrece control táctil para quienes prefieren los métodos convencionales. Por otro lado, el pie de liberación rápida rediseñado implementa un mecanismo de una sola pulsación que optimiza los tiempos de configuración durante las sesiones fotográficas, reduciendo la complejidad operativa.
Buena autonomía y potencia relativa
Con unas dimensiones de apenas 65 x 46 x 47 mm y un peso de solo 120 gramos, el iT30Pro representa aproximadamente una cuarta parte del tamaño de un flash tradicional. Su número guía de 15 (ISO 100, en metros) proporciona suficiente potencia para la mayoría de situaciones fotográficas, mientras que su duración de destello variable entre 1/1000 y 1/30000 segundos permite congelar el movimiento con precisión.
La batería de litio de 7.4V y 900mAh cargada por USB-C garantiza hasta 560 destellos a máxima potencia con un tiempo de reciclado de apenas 1.5 segundos, características que lo posicionan como una herramienta fiable para sesiones prolongadas.
Funcionalidad inalámbrica completa
El sistema Godox X de 2.4GHz integrado permite al iT30Pro funcionar tanto como transmisor como receptor, con un alcance de hasta 100 metros y soporte para 32 canales diferentes. Esta versatilidad significa que puede disparar otros flashes Godox cuando actúa como maestro, o ser controlado remotamente por disparadores como el X3, XPro o X2 cuando funciona como receptor.
Sincronización de alta velocidad
El Godox iT30Pro incorpora sincronización de alta velocidad hasta 1/8000 segundos, permitiendo el uso del flash con velocidades de obturación superiores a la velocidad de sincronización nativa de la cámara y facilitando así el control de la profundidad de campo en condiciones de alta luminosidad.
Además, la unidad ofrece sincronización de primera y segunda cortinilla, proporcionando control sobre el momento exacto del disparo durante la exposición. Asimismo, el modo multi-estroboscópico permite hasta 100 destellos consecutivos a 100Hz, posibilitando la captura de secuencias de movimiento en una sola exposición. La compensación de exposición opera en un rango de ±3 pasos con incrementos de 1/3.
El difusor integrado con interruptor WN permite alternar entre dos configuraciones lumínicas. Mientras que el modo W (wide) extiende la cobertura angular proporcionando iluminación uniforme a corta distancia, el modo N (normal) mantiene la intensidad concentrada para mayor alcance, eliminando la necesidad de accesorios externos.
¿Genialidad o gadget innecesario?
La cuestión es mirar realmente nuestras necesidades reales y ver si realmente necesitamos un flash portátil, o si queremos que nuestro disparador dedicado comparta funciones con capacidades de iluminación directa y control inalámbrico simultáneo o si preferimos que el disparador cumpla con su función y no mezclar la simplicidad operativa con la complejidad multifuncional que puede generar puntos de fallo adicionales. En muchos otros casos, este Godox iT30Pro vendrá como un guante y aquí radica la gloria de Godox copando de todas las opciones posibles del mercado de iluminación fotográfica con soluciones que anticipan las necesidades cambiantes de una amplia gama de aficionados y profesionales.
Control de exposición
TTL automático Fujifilm, manual y multi flash
Número guía (GN)
15 (ISO 100, en metros)
Modos de sincronización
Alta velocidad (HSS hasta 1/8000 s), primera y segunda cortinilla
Compensación de exposición
±3 pasos en incrementos de 1/3
Duración del destello (t0.1)
1/1000 s ~ 1/30000 s
Rango de potencia
1/1 a 1/128
Modo multi-estroboscópico
Hasta 100 veces, 100 Hz
Difusor integrado con WN switch
Sí, cobertura amplia (W) o intensidad concentrada (N)
Sistema inalámbrico
Godox X 2,4 GHz integrado (maestro y receptor)
Alcance inalámbrico
Hasta 100 m
Canales inalámbricos
32
Grupos inalámbricos
Maestro: M, A, B, C / Receptor: A, B, C, D
ID inalámbrico
OFF/01~99
Terminal de sincronización externa
Jack 2,5 mm
Montura
Zapata estándar con liberación rápida
Batería interna
Litio 7,4 V / 900 mAh (recargable, integrada)
Autonomía
Hasta 560 disparos a máxima potencia
Tiempo de reciclado
Aproximadamente 1,5 s (a máxima potencia)
Funciones de ahorro de energía
Standby y apagado automático
Actualización de firmware
Vía USB-C
Pantalla
Táctil a color, 2,8 pulgadas
Dimensiones (An x Al x Prof)
65 x 46 x 47 mm
Peso
120 g
Protección contra sobrecalentamiento
Sí
Versiones disponibles
Canon (iT30Pro C), Nikon (iT30Pro N), Sony (iT30Pro S), Fujifilm (iT30Pro F) y Olympus (iT30Pro O)
Si os habéis quedado con ganas de más después del anuncio de la Fujifilm X-Half (primeras impresiones en breve), no os vayáis porque todavía hay más… no es inminente pero justo en el momento en el que la última cámara desvelada por Fujifilm llegue a los escaparates, tendrá lugar el siguiente X Summit. Ya sabéis: el evento en streaming en el que se anuncian las novedades más sonadas del año. La fecha es el 12 de junio y el lugar elegido en esta ocasión es Shangai.
De momento no hay ninguna información oficial ni teaser sobre lo que nos mostrarán durante este evento. Si tenemos una pista más que interesante: desde el último vídeo oficial de Fujifilm han deslizado que el tema será «Clásico». En concreto, Yuji Igarashi de Fujifilm afirma que la próxima novedad girará entorno a un concepto clásico de la fotografía. Con esto, todos los que han puesto el grito en el cielo con el anuncio de una X-Half alejada de los cánones de manejo fujistas podrán hacer volar la imaginación pensando en la continuación de su dinastía de cámaras favorita…
Y hasta aquí podemos leer. Seguiremos informando puntualmente 🙂
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