Fotografiar arquitectura con una Fuji X-H1

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La arquitectura es una de esas cosas que aún siendo conceptualmente sólidas son difíciles de definir con exactitud, así que cualquier definición de ella es imperfecta, pero ahí va una: La arquitectura es, en su forma más pura, un arte que utiliza diversas técnicas para lograr una determinada organización material en un espacio de tres dimensiones. El objetivo de esta organización tridimensional es permitir a las personas desarrollar un sistema físico donde vivir o realizar sus actividades sociales. Aunque la organización de un espacio en tres dimensiones está presente en otras artes como la escultura, solo la arquitectura es capaz de transmitir a las personas la auténtica sensación de estar contenido en un espacio común. Entre otras cosas debido a que cuando estás en un edificio puedes moverte dentro de él y percibir como el espacio formado por los volúmenes arquitectónicos cambia al variar tu posición. Con el cambio en el espacio y en el tiempo varía la propia percepción de los espacios.

En realidad la arquitectura va de la creación y distribución de espacios y curiosamente el espacio en si mismo es imposible de fotografiar. Lo que si podemos hacer con nuestra cámara es captar los elementos materiales que utilizan los arquitectos para definir espacios. Cuando fotografiamos arquitectura fotografiamos muros, paramentos, estructuras, cubiertas, etc., y de esta forma, al fotografiar los elementos materiales capturamos los espacios creados. Si a todo esto añadimos la luz tenemos ya la base fundamental de la fotografía de arquitectura. Después viene el color, las texturas y todo lo que queramos añadir, pero lo esencial son la luz y los espacios.

Llevo bastantes años fotografiando edificios desde que allá por Octubre de 1976 entré en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valladolid y nunca se me ha hecho tan fácil como ahora con la Fuji X-H1. Aparte de un sensor extraordinario tiene dos características que facilitan enormemente la fotografía de arquitectura: Primero el grip opcional, que sumado al grip de buen tamaño integrado en la cámara le dan un coger increíble. No importa la posición que uno tenga que adoptar para lograr esta toma o aquella: la X-H1 siempre cae bien a las manos. La segunda característica es el estabilizador de imagen, el cual nos permite fotografiar a velocidades de obturación tan bajas que virtualmente no importa la iluminación con la que nos encontremos. Da igual un edificio blanco en pleno verano en Almería que la luz del interior de una catedral en un día lluvioso de invierno. La X-H1 nos permite disparar desde 1/32000s hasta medio segundo sin tener problemas de fotos movidas. Se puede decir que la X-H1 lleva incorporado un trípode virtual.

Para este tipo de fotografía utilizo prácticamente solo dos objetivos: el Fujinon XF 14mm F2.8 R para casi todo y después el “humilde” zoom Fujinon XF18-55mm F2.8-4 R LM OIS para el resto de cosas que convengan. Personalmente encuentro el XF 14mm (equivalente en encuadre al clásico 21mm en formato completo) el objetivo perfecto para arquitectura. No solo es ligero y de tamaño contenido, sino que ópticamente es un objetivo de matrícula de honor: excelente contraste y nitidez a la que se añade, y esto es lo importante, el que esté libre de distorsión. Esto hace que las rectas sean rectas en las imágenes obtenidas y las curvas sean representadas con la curvatura que en realidad les corresponde.

Foto-ofertas del 15 de octubre.

Para acompañar el texto de esta entrada al blog he elegido varias fotos de un viaje reciente a la ciudad portuguesa de Aveiro y sus alrededores. Portugal tiene una arquitectura moderna envidiable y no somos pocos los que vamos hasta allá de “peregrinación cultural”, de viaje de estudios donde siempre hay algo o mucho que aprender.

Las primeras fotos corresponden al Estadio Municipal de Aveiro, del arquitecto Tomás Taveira. En el 2004 se celebraba la Eurocopa en Portugal y como suele acontecer en estos casos, había que lucir músculo. Estéticamente la obra original, inaugurada ya en 2003, estaba caracterizada por una policromía y colorido exuberante. Un colorido que el sol riguroso del sol atlántico ha ido desvaneciendo en solo 15 años y hoy en día es preferible fotografiar en blanco y negro. Desde el punto de vista arquitectónico la idea generadora es un conjunto de enormes mástiles que sostienen el peso de la cubierta y ayudan también a soportar las gradas, generando un anillo al cual “le salen cosas”. Estas cosas son bares, restaurantes, cines y centros de ocio. Postmodernismo puro cuyo concepto estructural tiene un eco remoto en el Estadio Olímpico de Munich, inaugurado para las Olimpiadas de 1972. La foto del estadio alemán la tomé con una X-Pro1 y el Fujinon XF 18mm F2 R en el 2015. Las del estadio Aveirense, con el 18-55mm.

"Estadio Olímpico de Munich" por Luis Argüelles. X-Pro1 + XF 18mm F2 R.
«Estadio Olímpico de Munich» por Luis Argüelles. X-Pro1 + XF 18mm F2 R.

Otro edificio que suele pasar desapercibido para el visitante ocasional es el Centro Municipal de Interpretación Ambiental de Aveiro.

Se trata de un espacio dedicado a la concienciación para la protección del medio ambiente y para la observación de aves. Esta edificación, muy reciente, hace un uso extensivo del hormigón, mostrándose sin tratamiento ninguno en gran parte de su superficie, es decir, en bruto. Esta estética no es nueva y viene en parte de la estética adoptada por el arquitecto Le Corbusier en sus edificios “Unité d’Habitation”, cuyos ejemplos más notables se encuentran en Marsella, Nantes y Berlin y realizados principalmente en los años 50 del siglo pasado. Este dejar a la vista el material constructivo, en bruto, fue el germen del estilo, llamado Brutalismo. Aquí utilicé el Fujinon XF 14mm, así como para el resto de fotografías de esta entrada al blog.

Otro edificio significativo es el Museo Marítimo de Ílhavo, localidad muy cercana a Aveiro.

Las imágenes que podéis ver aquí corresponden en primer lugar a la fachada principal, la cual parece al principio muy inocente para pasar enseguida a explorar la ampliación del museo, llevada a cabo por los mismos arquitectos del proyecto original: José y Nuno Mateus. Se aprecian en las fotografías elementos brutalistas pero lo más destacado del edificio es su volumetría, la cual nace de la función principal del museo, la cual no es otra que alojar barcos de pesca tradicionales para la pesca del bacalao. La altura de los mástiles de los barcos es la excusa del arquitecto para crear enormes lucernarios verticales, mientras que la ampliación aloja un tanque de agua donde nadan ejemplares de bacalao en un medio perfectamente controlado. La pasarela zigzagueante que une el espacio original del museo y su ampliación es alta costura arquitectónica.

Por lo general utilizo para la foto de arquitectura en la X-H1 la simulación Acros, y si tenemos un cielo completamente despejado, la simulación de filtro rojo para añadir dramatismo y fuerza a las imágenes. Antes del pasar las tomas al ordenador y exprimir los RAW hasta el último bit suelo pasar las imágenes mediante Wifi a una tablet donde las trato con Photoshop Express ligeramente, lo cual me da ya una ligera idea de por donde tengo que trabajar las imágenes a la vez que obtengo una visión global del edificio.

Y si, tienes razón, en las imágenes de los edificios que hemos visto hasta ahora, con luz desbordante, no hemos necesitado el uso del estabilizador de la cámara. No desesperes que todo llega. Vayamos en esta despedida del artículo unos breves instantes para ver el interior del edificio Domus, del arquitecto japonés Arata Isozaki, en La Coruña.

La imagen donde se ve el interior curvo de la fachada principal está tomada con una velocidad de 1/20s. La otra imagen más oscura, donde se aprecia el juego de rampas nuclear al edificio está tomada a plena apertura del 14mm, ISO 800 y un segundo completo de exposición. ¿Trípode? ¿Quién lo necesita?

Como decíamos al principio, para fotografía de arquitectura con solamente el XF 14mm F2.8 podremos explorar infinidad de edificios, dejando al XF 18-55mm F2.8-4 para detalles o para añadir cierta flexibilidad a nuestra bolsa fotográfica. Ambos se complementan de maravilla. Ahora bien, y con esto me dirijo a los señores de Fuji: si desean que realice un reportaje arquitectónico para este u otros blogs con el XF 10-24mm o incluso con el sistema GFX, hablemos. Como decía el maestro Le Corbusier: “entre hacer y no hacer, más vale hacer”.

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