Fujifilm X-S10: estabilización, ergonomía y prestaciones TOP al alcance del pueblo

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Cuando aparecieron los primeros rumores de una nueva cámara de Fujifilm que no pertenecía a ninguna de las subfamilias existentes hasta ahora (X-T, X-Pro, X-E…), a muchos se nos quedó la boca tan abierta que se nos asomaba la dentadura por encima y por debajo de la mascarilla. Al poco tiempo, se filtraba que la criatura sería bautizada como Fujifilm X-S10, estrenándose así la letra S en la comunidad Fujista.

Pantalla articulada de la Fujifilm X-S10.

Como es de suponer, lo primero que deduje es que la S vendría de «Se os va a ir la olla con esta cámara», de «Sus vais a cagar vivos» o de «Supermirafiori», como insinuándonos ya de entrada que esta cámara no iba en broma, que iba a ser canela fina. Pues mira tú por dónde, ¡me equivoqué! Es decir, la cámara sí que es canela fina, y es 1000% apetecible, pero la S no venía de lo que yo supuse al principio. Según Fujifilm, la S hace referencia a 4 aspectos que destacan en esta cámara: las dimensiones, el grip, la estabilización y el manejo de la misma. Así pues, tal y como la propia marca indica, la S corresponde a ‘Small & Slim’ (pequeña y esbelta), ‘Secure’ (segura, por el agarre), ‘Stabilization’ (estabilización) y ‘Simple’ (sencilla, en cuanto al manejo).

📅 Fecha de llegada al mercado: segunda quincena de noviembre

💰 Precio de salida de la Fujifilm X-S10:

  • Cuerpo Fujifilm X-S10: 999€.
  • Kit Fujifilm X-S10 con XC15-45mm: 1099€.
  • Kit Fujifilm X-S10 con XF18-55mm: 1399€.
  • Kit Fujifilm X-S10 con XF16-80mm: 1499€.

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La Fuji X-S10 por fuera: un diseño atípico en la Serie X


Vamos a empezar por el aspecto más inmediato y evidente: el físico. Para que os hagáis una idea del tamaño y las proporciones, os dejo esta vista cenital de la cámara a la que monté un viejo conocido por todos, el Fujinon XF 18–55mm F2.8-4 R LM O.I.S:

Viniendo de una X-T2, la Fuji X-S10 se siente en la mano muy ligera y pequeñita. Le calcé el Fujinon XF 16mm F2.8 R WR y me pareció un juguete (en el mejor de los sentidos: divertidísima y tremendamente cómoda). Para que os hagáis una idea, tanto en peso como en dimensiones se sitúa justo en medio de la Fujifilm X-T30 y la Fujifilm X-T4.

Su cuerpo de aleación de magnesio contribuye en gran medida a la sensación de robustez y compacidad que transmite la cámara, que no está en absoluto en riña con su ligereza. A ver, no la usaría para partir el turrón de Alicante en Navidad, no estoy tan loco, pero da la impresión de ser una cámara confiable y nada endeble.

Comparativa de dimensiones:

  • X-S10: 126 x 85,1 x 65,4 mm
  • X-T30: 118,4 x 82,8 x 46,8 mm
  • X-T4:    134,6 x 92,8 x 63,8 mm

Comparativa de peso:

  • X-S10:  465 gramos.
  • X-T30: 383 gramos.
  • X-T4: 607 gramos.

Incluso visualmente, no desmerece en absoluto al ponerla codo con codo al lado de la X-T4, una cámara que en mi opinión transmite mucha fuerza. Es obvia la diferencia de dimensiones, claro, pero ahí está la Fujifilm X-S10 insinuándose pequeña pero matona.

Sin lugar a dudas, uno de los aspectos de ésta cámara que más contribuye a la sensación de «tengo unos huevos que no caben en este artículo», es su novísima y pronunciada empuñadura, de hecho, fue una de las cosas que más me gustó. Al ser muy «bajita», puedes tener el dedo índice preparado en el disparador, el meñique por debajo de la cámara a modo de apoyo, y agarrarla cómodamente con los otros dos dedos que quedan libres —pulgar a parte—, que por si alguien se ha perdido, serían en corazón y el anular (el de mandar a tomar por saco y el de ponerse anillos de compromisos chungos respectivamente). Una vez en la mano y puestos en faena, la sensación de seguridad es absoluta; me cuesta imaginar qué clase de barbaridad deberías hacer para que se te escurriera la Fuji X-S10. Tal vez, si sueles lavarte las manos con aceite de oliva y luego vas a usar la cámara con el Fujinon XF 100–400mm mientras montas a caballo, sí que te diría que usaras la correa por seguridad, pero si ese no es tu caso, despreocúpate, este grip es una maravilla.

Aquí puede observarse como a pesar de contar con un tamaño mucho menor al de la X-T4, el grip es considerablemente más pronunciado, lo que nos da una idea de la relevancia que se le ha querido dar al agarre en esta nueva integrante de la familia.

Suele decirse que el físico es secundario, que lo verdaderamente importante es el interior; y probablemente la mayoría de nosotros estaríamos de acuerdo con ello, bueno, hasta que viene el señor Fujifilm y dice: — Voy a lanzar una cámara de gama media-alta sin los diales «analógicos» de velocidad y compensación de exposición típicos de la marca—. Entonces a los «Fuj-Radikals» se nos queda el culo torcido y la cara de estar masticando un bombón relleno de wasabi.

Cuando consulté con el técnico de Fujifilm a qué se debía la decisión de eliminar en la X-S10los clásicos diales de la marca por otros más estándar, me comentó que pretendía ser una puerta de entrada a nuevos clientes que buscaran una cámara de altas prestaciones pero que no estuvieran necesariamente familiarizados con Fuji, que vinieran de marcas y cámaras más convencionales en ese aspecto. Asimismo, también pretende ser un nuevo modelo para quien, siendo ya usuario de cámaras Fujifilm, no le dé una relevancia especial al tema de los diales más clásicos y encuentre en la familia un modelo para todo, de manejo muy intuitivo, ligero, pequeño y estabilizado.

En este pequeño clip, se pueden apreciar desde varios ángulos las principales diferencias estéticas —en referencia a los diales y controles superiores— entre una «clásica» como la X-T4 y esta recién llegada.

Supongo que habréis apreciado que el botón de disparo pierde su horizontalidad absoluta, adquiriendo un aspecto más «Reflex» muy a lo X-H1. Y lo cierto es que tiene sentido, pues siguiendo la prolongación del grip, y estando ligeramente inclinado hacia delante, queda en una posición muy natural con la que te sientes cómodo desde el minuto uno.

Lo que habitualmente es el dial de compensación de exposición (que personalmente no he usado jamás), ha sido sustituido por un dial muy operativo totalmente configurable —de tacto muy agradable y al que se accede muy cómodamente— que por defecto viene asignado a la velocidad de obturación.

El dial típico Fuji de control de velocidad, pasa a convertirse en un selector de modos muy al estilo «normal» (léase en la línea de la gran mayoría de fabricantes) en el que podemos seleccionar entre los habituales modos SP, Auto, P, A, S, M, 4 modos C (configurables a gusto del usuario y que mantienen en memoria todos los ajustes), Vídeo y Filter. Por cierto, en referencia al vídeo, hay que puntualizar que la Fujifilm X-S10 cuenta con un botón grabación de «emergencia» que, sea cual sea el modo fotográfico en el que nos encontremos, al presionarlo hace que la cámara empiece a grabar un vídeo en modo Program (un automatismo para que te despreocupes completamente de los settings que tengas seleccionados). Puede se muy útil si estás fotografiando una comunión en el campo y de repente aparece un ovni surcando los cielos. Imagina que en cuestión de segundos se acerca la nave, con un rayo laser parte por la mitad a todos los invitados y se marcha a toda velocidad dejando tras de sí un reguero de sangre… Cobrar no cobrarás, ¡pero el vídeo ya no te lo quita nadie! ¡¡Gracias Fuji!!

En la parte superior izquierda tenemos otro dial que es igualmente configurable al gusto, y a éste le rodea la clásica palanquita que hace que se levante el flash de la cámara, que para según que ocasiones nos puede hacer un buen apaño.

Poco más que decir de la parte superior, solo queda mencionar que contamos con un botón-atajo que nos lleva directamente a controlar la ISO, y con el famoso botón Q, que lleva a un menú abreviado y personalizable que en mi experiencia es muy funcional. En esta ocasión, se ha reposicionado desde la parte trasera a la parte superior de la cámara para evitar que se presione involuntariamente con el pulgar (no me ha pasado nunca, pero al parecer era una crítica bastante persistente).

Como veis, la parte trasera ha quedado muy limpia, con una ligera inclinación en su zona superior que, al margen de contribuir a un mejor diseño —en mi opinión—, hace que el pulgar maneje la rueda de la derecha de forma muy natural e intuitiva.

A la izquierda del visor encontramos el siempre amigo corrector de dioptrías, y a la derecha un botón sin serigrafiar. Habitualmente éste es el pulsador que alterna entre los modos de visor y pantalla, pero en esta ocasión, además, es completamente personalizable para que le asignemos la función que nos venga en gana.

La pantalla es táctil y con un sinfín de funciones, pero por si os pasa como a mí que con el dedo pulgar tenéis la misma precisión que bebiendo 14 calimochos y usando guantes de boxeo, han mantenido el joystick, algo que como digo, en lo particular es un gran motivo de celebración.

La única crítica relevante que personalmente puedo hacerle a la Fuji X-S10, viene del frente contrario, de la parte delantera. Se ha mantenido la rueda de delante del disparador, que por supuesto también es configurable, y eso me parece genial. Mi queja particular no viene por lo que hay, ¡si no por lo que ya no hay! Ha desaparecido la ruedecita que conmuta el AF-S, el AF-C y el MF, y es algo que uso constantemente. A buen seguro, podrá configurarse la pantalla para que con cierto movimiento del pulgar accedas a un modo de enfoque u otro, pero por mi modo de trabajar sería algo que echaría muchísimo de menos. Mirad, comparando los dos frontales resulta evidente la prueba del delito:

Estética a parte, si por algo pasará a la historia Fujifílmica la X-S10 es por sus adentros. En la familia, nadie podrá arrebatarle jamás el mérito de ser la primera cámara de gama media en incorporar un estabilizador; ¡y ojo!, que lo que se ha conseguido a ese respecto no es ‘moc of peiv’ (en mi inglés: «moco de pavo»). Si bien, antes de empezar con el plato fuerte, quiero comentar algunas sorpresas que esta recién llegada tiene ocultas:

El enfoque ha sido mejorado tanto en velocidad, velocidad de seguimiento (además de cubrir el 100% del encuadre), detección facial y ocular y, ¡atención!: logra enfocar a -7EV. Tuve la oportunidad de ver un vídeo donde en una sala completamente oscura iban aumentando progresivamente la luz, y aparecía el cuadrado de seguimiento ocular antes de que tú mismo fueras capaz de ver la cara de la persona a simple vista. Habrá que probarlo detenidamente, pero promete mucho.

La Fujifilm X-S10 está muy orientada a conseguir resultados perfectos de forma inmediata. Los teléfonos móviles vienen empujando fuerte «por abajo», y para quienes disparen en cualquiera de los modos automáticos o semi-automáticos disponibles, se encontrarán con que esta pequeña joya es capaz de medir una infinidad de parámetros inimaginables en fracciones de segundo. Incluso modifica por sí misma el rango dinámico disponible si, por ejemplo, identifica que hay una persona en un paisaje que fotografiemos a contraluz, aumentando así la luminosidad en el rostro del sujeto.

Pero, en esa misma línea de sencillez de uso, ¿qué más hacer para que la X-S10 estuviera resuelta en que resulten unos resultados muy resultones? ¡Pues resulta que lo han resuelto! Y es que incorpora todas las simulaciones de películas Fujifilm habidas y por haber. Además, han añadido una función bastante útil si no estás muy familiarizado con la marca: si presionas el botón Q al ir chafardeando entre los distintos modos de película, se abre una pequeña ventana que nos describe en qué consiste cada modo en cuestión.

Fujifilm XS10 +  XF 16-80mm: un combo por menos de 1500€ para cubrir una inmensaidad de trabajos fotográficos con solvencia.
Fujifilm XS10 + XF 16-80mm: un combo por menos de 1500€ para cubrir una inmensidad de trabajos fotográficos con solvencia.

¡Al fin! Estabilización para todos los públicos


¡Y ahora sí! Sin más dilación, vamos al tema de la estabilización. Por si te estabas desestabilizando vivo preguntándote si está bien implementada y si funciona bien: ¡Sí, funciona de fruta madre! Al estabilizador mecánico se le puede añadir el digital, y pesar de que no pude contar con una unidad final, la unidad de pre-producción se comportó muy correctamente.

Sobre el papel, el estabilizador mecánico debería ser más evolucionado que el de la X-H1 sin llegar al nivel del de la X-T4, lo cual, teniendo en cuenta que el conjunto responsable de la estabilización es un 30% más pequeño y ligero, es un gran logro; con todo ello prometen hasta 6 pasos, que no es precisamente poca cosa. Y por supuesto, la cámara se entenderá con los objetivos OIS de forma automática.

El estabilizador de la Fujifilm X-S10 en acción.

A pesar de las obligadas limitaciones en la presentación por motivos covideños, pude hacer algunas pruebas que me dejaron bastante satisfecho. A nivel fotográfico, el estabilizador de la Fujifilm X-S10 no decepcionará a nadie (siempre que no se espere hacer fotografía astronómica a pulso o demás imposibles, claro). Espero poder hacer en el futuro pruebas más serias con alguna unidad definitiva, pero bueno, digamos que esta primera toma de contacto me dejó con un buen sabor de ojo.

En cuanto a la estabilización en vídeo, hice lo que pude con lo que había, pero antes de mostrar los resultados permitidme que aclare 3 cosillas:

1 – Debemos tener presente que un estabilizador interno no es un gimbal. Si nos atamos la cámara a la cabeza y nos metemos en una pista americana militar, el estabilizador de la cámara será incapaz crear una fusión atómica del macro-cosmos con nuestro campo áurico para crear un vacío cuántico espacio-temporal que estabilice las partículas de nuestro entorno sin que se note el movimiento al correr (ni cosas de esas…).

2 – No soy precisamente la persona con mejor pulso del planeta, ni tengo la capacidad de Steven Seagal para desplazarme doblando las rodillas lo justo para que mi cabeza permanezca siempre exactamente a la misma altura. ¡Y mira que lo intento!

3 – En algún momento del vídeo se aprecia que la cámara pierde y recupera el enfoque. Aclaro que no es culpa de la cámara, fui yo, que con las prisas, la mascarilla, las pruebas, la escasez de luz, y que si la abuela fuma, tenía el enfoque mal configurado. Pido disculpas.

Vídeo en 4K de calidad a prueba de sobrecalentamiento


Los últimos hallazgos científicos han confirmado que, hace varios millones de años, el Big Bang se originó cuando Francisco Jones —usuario de una marca que no quiero mencionar— trató de grabar un vídeo de 15 minutos en 4K; se conoce que la lió pardísima. Pero no sufráis, la X-S10 cuenta con un novedoso diseño estructural que, a efectos prácticos, es como si el sensor se convirtiera en un caramelo Halls de los originales. Permite grabar en 4K a 30FPS hasta 30 minutos, llegando a grabar 6 minutos en FHD a 120 FPS y 3 minutos a 240 FPS, y todo ello en F-Log si se desea, claro. Como curiosidad, en relación al tiempo de grabación, ahora podemos escoger entre ver el tiempo que llevamos grabando o ver el tiempo que nos queda por grabar, un pequeño detalle que muchos agradecerán enormemente.

En lo relativo al hardware, cuenta con entrada de Jack para microfono, puerto micro HDMI, y USB-C para carga, transferir datos y endiñarle unos auriculares tó molones para que parezca que eres la princesa Leia grabando el mensaje a Obi Wan; que por cierto, de haber tenido una Fuji X-S10 se hubiera podido grabar ella misma sin tener que pedírselo a R2D2, pues al contar con la misma pantalla articulada que la X-T4 podría haberla girado completamente para ver cómo iba quedando la cosa en tiempo real.

Pantalla articulada de la Fujifilm X-S10.

¿Es la Fujifilm X-S10 para ti?


¿Para quién es esta cámara? Pues en mi opinión es una gran opción que encaja en muchísimos perfiles de usuario. Creo que abarca mucho por lo que cuesta, y lo abarca muy bien, sin medias tintas.

Si vienes de otra marca, por poco menos de 1.500€ (en el caso de la opción con el Kit más caro) podrás adquirirla con el Fujinon XF16-80mmF4 R OIS WR e irte a dar la vuelta al mundo sin importar si eres fotógrafo, bloguer, Youtuber o periodista documental; con este liviano conjunto podrás fotografiar o grabar cualquier cosa que se te ocurra con unos resultados fabulosos, pues cuenta con el mismo reputado sensor de 26 Mpx del que hacen gala sus hermanas mayores tope de gama. Eso sí, si eres de los que te gustan las cámaras de colores en plan ‘Rosa Fashion Passion’, ‘Amarillo Golden Sun’, ‘Strong Titanium with a Touch of Incense’ o similares, no estás de suerte, la X-S10 solo estará disponible en «Negro Mordor», que por otra parte, y egocéntricamente hablando, es el color que más me gusta y el que siempre elijo.

Si ya eres usuario de la marca y tienes los objetivos que necesitas, por 999€ tendrás una cámara de ergonomía excelente, enfoque de última generación, estabilización integrada y una pantalla articulada que permite cualquier ángulo de visión imaginable.

Las únicas «pegas» que se me ocurre que alguien podría poner a la Fujifilm X-S10 son —al margen de la desaparición de la rueda que conmuta AF-S, AF-C y MF—: que carece de los diales típicos de la marca, que solo tiene una ranura para tarjetas de memoria, que no está sellada y que no hay posibilidad de añadirle un grip vertical, pero claro, de ser así, ¡igual es que te estás equivocando de cámara y lo que necesitas es una X-T4!

12 Comentarios

  1. Estupendo artículo me he reido muchisimo! Siento que con esta cámara ha llegado el momento en pasar a Fuji desde Sony. Los controles de viejuno de las X no me convencian demasiado pero esta XS10 es más familiar y tiene todo lo que necesitaba para no echar de menos mis sistemas anteriores. Gran trabajo fujistas y espero formar parte pronto de vuestra comunidad.

  2. ¡Hola Fran!

    Me alegra que te haya gustado el artículo, y aún más que te acabado de convencer para pasarte a Fuji 🙂

    Espero que nos vayas comentando tus experiencias por el foro.

    ¡Un saludo! 🙂

  3. De verdad, me ha gustado mucho tu humor y la calidad del articulo.: No hay nada como un buen periodista / artista. Me gusta esta cámara, por lo que hago, me basta !! Gracias.

  4. Muchas gracias por el articulo, muy util e interesante. Consultando las especificaciones de la cámara en la página web de Fuji, veo que solo graba en JPG ??? No hay RAW ??? Es un error en la web o un fallo de diseño monumental ???

  5. Otra pregunta Dani…y gracias por la paciencia…
    Solo admite tarjetas UHS I ?
    Entiendo que tiene solo una ranura para SD, pero no se si puede «aguantar» y llegar a las velocidades de las UHS II.

    • La Fujifilm X-S10 admite tarjetas UHS-I y UHS-II, pero no aprovecha las velocidad extra de la interfaz UHS-II cmo pueden hacer las X-T4, X-Pro3 y compañía…

  6. Siento expresaros que es una cámara no-Fuji, es decir, una cámara que se aleja del purismo y la esencia de Fujifilm y no siendo yo un purista en su máxima expresión. Pero es una cámara que no quedará en el recuerdo en comparación con las primeras X-E1, X-PRO / 2, o X-T3 / 4. Se aleja de su ruta, la que ellos mismo marcaron hace años, para acercarse al público de YouTube, videovloggers… gente que en general no se caracteriza por hacer trabajos artísticos sino que requieren de ciertas specs para seguir haciendo más videos de marketing y publicidad.
    El diseño se me asemeja a Sony ??? la parte superior; una empuñadura que desentona demasiado con un diseño tan angular en corte recto. También he leído y escuchado que esta «evolución» o lanzamiento nuevo se debe a que ciertos usuarios no se acostumbran o llegan a comprender el manejo de los diales propios de las X-T… ¿no será esa falta de habilidad una carencia en conocimientos teóricos de fotografía, y manejo de cámaras manuales? ¿queremos que todo se reduzca a una simulación de película y automatismos? ¿o buscamos la foto usando para ello la configuración de parámetros necesaria?
    A mí Fujifilm me ha decepcionado con este nuevo producto, aunque su línea habitual sigue siendo magnífica y como propietario de una X-T3, espero que perdure por siempre su estilo.
    P.D.: aquellos que tengáis una X-PRO2 no os deshagáis nunca de ella, será un valor seguro y de nicho en años.
    Slds,

  7. Excelente y completo articulo. Sin dudas es clave contar con el botón de grabación de emergencia por la posibilidad de ver un plato volador abduciendo gente en el campo. Jaja. Fuera de eso, mi pregunta es… Como segunda cámara, qué conviene? Xt-30, alguna xt-2 o esta nueva? Siendo la primera cámara una t3 o t4. En cuanto a prestaciones y relación precio/calidad… Parece un poco mejor la s10, no?

    • ¡Muchas Gracias, Elio!

      Lo que preguntas es algo bastante personal en cuánto a que cada quién tiene unas necesidades particulares. La decisión debería depender de cosas como si se necesita un cuerpo estabilizado o no, si se necesita un cuerpo sellado o no, etc., y claro, eso solo puede responderlo uno mismo.

      Como aspectos generales a tener en cuenta, es muy posible que al salir la X-S10 al mercado, hayan muy buenas ofertas de la X-T30 por parte de la marca. Por otra parte, por esa diferencia que habrá de precio, con la X-S10 tendrás estabilizados todos los objetivos que le calces a la cámara.

      Personalmente, con las ofertas que hay, por mis necesidades iría a por la X-T3, tiene muy buenas ofertas y es una cámara excelente en cualquier aspecto si puedes prescindir del estabilizador. Pero como te digo, es cuestión de gustos, necesidades y presupuesto disponible, claro 😀

      ¡Un saludo!

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